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Portada  |  25 septiembre 2020

Pandemia: Los profes de canto y piano no bajan los brazos

La modalidad online irrumpió en la continuidad de sus clases, entre supervivencia y adaptación a las nuevas formas. Daniel Bertero y Juan Trapani piensan que esto seguirá para largo, aunque la presencialidad será necesaria en algunas etapas.

*Por Fabián Scabuzzo

Los mayores expertos en educación del mundo aseguran que, después de la pandemia de coronavirus, la enseñanza y el aprendizaje no volverán a ser como antes y tenderá a ser online, ante un alumno más grande y heterogéneo. Lo que fue una solución “de emergencia” es hoy un esperanzador futuro, aunque, sabemos, la presencialidad seguirá siendo necesaria en algunas etapas del aprendizaje.

Fuera de la educación formal y del e-learning, la virtualidad animó a muchos profesores a dar sus clases de música o canto a continuar el contacto con sus alumnos a través de la red. Es una experiencia inédita la vivida en estos meses, pero también una señal de supervivencia para los docentes que viven de esas clases y suelen recibir a sus alumnos en sus estudios.

Solo hay que pasearse por las redes sociales para encontrar decenas de ofertas de enseñanza on line en estos rubros y nos preguntamos ¿Cómo les irá con la experiencia?. Hablamos con dos “profes” que adaptaron su trabajo a estos tiempos y están dando clases online: Daniel Bertero y Juan Trapani.

Del 1 al 10, es un 7

“Realmente se puede enseñar a través de internet – nos cuenta Daniel Bertero profesor de canto -  yo creo que sí,  obviamente es muchísimo mejor personalmente que a través de Internet,  pero se puede – reafirma- más allá que en el caso mío haya un poco de ‘delay’ cuando uno toca el piano, el otro lo recibe un poquito más tarde, pero lo recibe bien, lo escucha bien,  a veces utilizan su celular, o  una Notebook o su computadora, y lo reciben bien.  Obviamente podemos hacer un poco la enseñanza más enfocada en la vocalización, que tiene que ver con tocar el piano y hacer ejercicios vocales con distintos tipos de vocales obviamente,  y combinaciones,  y todo lo que se dan en el marco de la técnica del canto, y después incluso algunos alumnos se animan a cantar y se escucha bien,  si bien no es lo mismo,  del 1 al 10 es un 7 , pero se puede dar clases y lo toman bien”.

A Daniel la pandemia le hizo descender un 50 % su alumnado, ya que a todos no les gustan las clases virtuales, pero no pierde la esperanza en retomar su trabajo y aumentar su matrícula, cuando estos métodos mejoren incluso cuando mejore la conectividad que tenemos en Argentina.

Dando clases en Canadá, Funes y Tostado

Juan Trapani tiene 25 años y es un entusiasta y capacitado  pianista, hijo de Salvador Trapani, el genial músico-clown-luthier rosarino, hace unos meses comenzó dictando clases de piano a distancia. “Lo que me llevó fue la pandemia, como a todo el mundo, que empujó y obligó a que todos estemos sí o sí atravesados por una virtualidad predominante” - nos cuenta Juan  -“Yo ya venía dando clases de música en mi casa,  presenciales, individuales,  de piano, y frente a la a la cuarentena traslade la modalidad a  las clases virtuales. Siempre me llevé bastante bien con la tecnología y el piano en particular es un instrumento que está hoy por hoy ,muy ligado al entorno tecnológico y al entorno virtual, características de su desarrollo histórico”.

Uno de los beneficios inesperados de esta modalidad es que su alcance ya no se confina a un barrio o a una ciudad, el profe puede tener alumnos de cualquier parte del país y del mundo, “A mí me ha pasado de darle clases a algunos niños argentinos que viven en Canadá durante un tiempo que ellos tuvieron un conflicto con su docente,  y ahora mismo le estoy dando clases a gente que vive en Fisherton y Funes, gente que vive en Tostado, al norte de la provincia de Santa Fe.  Me han dicho que este sistema es muy cómodo para ellos , les permite no tener que tramitar con quién dejar a sus hijos, porque ellos siguen ahí y ante cualquier eventualidad están en la casa”.

También Juan se hace eco de las dificultades técnicas que puede tener este tipo de enseñanza-aprendizaje, “Hoy para  las clases online necesitas tener por lo menos el piano, el instrumento, una computadora y acceso Internet, y todo eso implica una serie de condiciones económicas que hay que tener”. Trapani considera que se mantendrán las clases presenciales para quienes quieran ser pianistas profesionales. “Sobre todo porque la mayoría de los instrumentistas y las instrumentistas estamos más formados en esas clases presenciales y no todo el mundo se lleva bien con la parte virtual,  pero que las clases virtuales van a permanecer. Y creo que se va a terminar implementando un sistema mixto, en espacios que así lo requieran,  y un sistema puramente online, a distancia, para la gente que sea de localidades lejanas, donde el aprendizaje de la música cumple más un rol,  digamos,  de esparcimiento, pero que no le interesa profesionalizarse o salir a tocar con una  una banda con amigos o cosas así” - concluye.

Una anécdota: en 2018 la reconocida revista inglesa de educación THE (Times Higher Education) encuestó a 200 referentes de 45 universidades del mundo, solo 24 % consideró que las clases virtuales superarían a las presenciales en 2030. Todo eso cambió dos años después con la pandemia de coronavirus, que puso a 1500 millones de alumnos frente a las pantallas, porque no había otra forma de continuar educando. La experiencia es una verdura revolución, que aún le falta mucho para ser perfecta, y que no volverá para atrás. Bienvenida sea.

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